La democracia formal es el instrumento de la burguesía para sostenerse en el poder y dominar a la sociedad, dejando de lado los elementos económicos, sociales, legales y culturales de la verdadera democracia, toman a las “elecciones” como esencial y resaltan la actuación de los partidos políticos, que supuestamente se fortalecen con la participación ciudadana que además sirve para renovar el sistema.

La estructura legal y operativa de las elecciones pretende mostrar perfección del sistema, pero se constituye en débil instrumento de la falsa democracia, porque la participación ciudadana, de los “partidos políticos” y el sistema electoral tienen desatinos que son parte de la democracia occidental.

La elección de 2019 muestra su fragilidad porque los propios partidos la sindican de “fraudulenta”, argumento que sirve para un golpe de estado; en 2025 resaltan que, las leyes de organizaciones políticas y electoral limitan la formación de verdaderos partidos políticos; tercian ”siglas” que no tienen respaldo de militantes ni una estructura partidaria, por ello las siglas se alquilan o venden al mejor postor; no presentan programas y propuestas políticas para que el ciudadano pueda evaluar, de manera que ante esta situación se utilizó el negocio de la propaganda política y la prebenda que ensucia todo el proceso, además el abusivo uso las redes informáticas que afecta al voto consiente y sobre todo a determinados sectores sociales que los vuelve maleables y manejables.

Ante la realización del balotaje, los candidatos ofrecen “humo” por cuanto pretenden recurrir a políticas capitalistas, neoliberales, a la ayuda económica externa, a los préstamos de entidades financieras internacionales y a la libre empresa, a sabiendas que no brindan bienestar para el pueblo, o sea que la democracia electoral sirve jugar con la esperanza general.

La segunda ronda electoral con la participación de la derecha neoliberal y fascistoide, tiene un condimento especial la “guerra sucia”, ya se olvidaron que el malo era el anterior gobierno, que los buenos, intachables, e inmaculados eran esas agrupaciones de derecha, ahora, muestran que ambas postulaciones tienen historias ligadas con el manejo abusivo y prebendal del estado, que saquearon a favor suyo y su clase a las empresas públicas, que desfalcaron las arcas del estado, que dispusieron delincuencialmente las reservas de oro, que violaron los derechos humanos cometiendo masacres hasta ahora impunes, que carecen de moralidad en su vida pública y privada´, en suma destapan “sus cloacas” para mostrar que las elecciones se gana por quien utiliza mejor su reserva de escoria.

Así como está el proceso las elecciones democráticas, preguntamos; ¿se está contribuyendo a fortalecer la democracia?, ¿están terminando su artillería contaminada, para que con los saldos entren en acuerdos o pactos podridos?, o ¿están a la espera de que el imperio disponga como deben actuar?, ninguna de las respuestas mostrará que el sistema electoral y la democracia formal contribuirán a salir de la pobreza y dependencia.

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