PRAGMATISMO Y “CAPITALISMO PARA TODOS”
Ante la crisis estatal, las miradas simplonas de la proliferación de “analistas” durante y después de la campaña electoral, solo apuntan a los efectos, atribuyendo a problemas monetarios y de abastecimiento de carburantes, eludiendo los orígenes de la actual situación. Sin referencias al patrón de acumulación de capital dominante, como enseñan los clásicos, intencionalmente se propicia difuminar la lucha de clases con una supuesta distribución de la propiedad a título de emprendedores, logrando de ese modo asegurar el “bien común” para la élite oligárquica empresarial al servicio del imperialismo norteamericano.
Debe comprenderse que al machacar con la muletilla de “con ideología no se come”, más bien se intenta reforzar ideológicamente la concepción burguesa, pretendiendo ilusionar con la falacia de que con el capitalismo no habría nadie sin satisfacer sus necesidades básicas. Esta vieja como errada concepción quiso ser salvavidas del declive mundial del sistema capitalista, siendo el “para todos” solo y exclusivamente para provecho de la clase dominante. En Bolivia se trató de aquel discurso típico de la época de Sánchez de Lozada y repetido últimamente por Tuto Quiroga. Es decir, los portavoces capitalistas Goni y Tuto cuentan ahora con otro vocero aún más desafinado.
Como todo pragmático, el actual Presidente apenas exhibe una mirada corta y engañosa de la economía y la sociedad, entre otros temas, para justificar tratativas y compromisos bajo cuerda con inversores multilaterales y transnacionales. Sus “buenas noticias” ponen al desnudo también su ansiosa búsqueda de resultados útiles a mostrar ante adeptos del restablecimiento neoliberal. Siendo la práctica criterio de verdad, la multipolaridad vigente no es compatible con la subordinación incondicional a la hegemonía estadounidense. Como es conocido, tal hecho geopolítico de aplastante ingerencismo, repugna el intervencionismo estatal y exalta el libre mercado, que constituye su paradigma fundamental.
Otro ejemplo de manejo utilitarista es articular una “democracia” pactada en el escenario parlamentario con sucesivas convocatorias a consensuar para consolidar la coalición neoliberal mediante un colchón legislativo. Como es obvio, sus operadores oligárquicos no paran mientes en torno al escenario real donde se ventilan las inevitables contradicciones sociales generadas por el propio modelo dependiente proimperialista que sustentan.
La consigna del “capitalismo para todos”, inspirada en el Plan de Todos de Sánchez de Lozada, procura ser la cobertura para la reinstauración del modelo neoliberal al servicio de los intereses de acumulación de capital de la oligarquía en el poder. Patria para la minoría y exclusión de las mayorías, más la concepción pragmática inspirada en el mirismo oportunista sin escrúpulos, carece de principios y valores a la hora servir para optimizar ganancias burguesas, despreciando la ideología liberadora, pero aspirando a ser el taparrabos del entreguismo ante el gran capital.
Ante la expectativa ciudadana respecto a las medidas de ajuste a aplicar, lo previsible es la agudización de la lucha de clases que no se podrá impedir, en resguardo de las conquistas laborales y la soberanía nacional. Las fuerzas sociales y políticas del Bloque Nacional Popular, la izquierda boliviana y nuestro Partido en esta coyuntura histórica llaman a organizarse para resistir la restauración neoliberal, mediante la movilización consecuente con las banderas de las y los trabajadores, las mujeres, la juventud y los pueblos originarios. Unidos superando el reflujo derrotaremos al pragmatismo imperial y el “capitalismos para todos” de los neoliberales.