
AMÉRICA LATINA ZONA DE PAZ FRENTE A LA AMENAZA YANQUI

Los latinoamericanos, aseveramos que, entre los diferentes estados del continente, desde hace muchas décadas no se presentan “guerras internacionales” por lo que mostramos que AMERICA LATINA ES EL MUNDO UNA ZONA DE PAZ, pese a los problemas internos e inclusive movimientos armados de baja intensidad que están siendo superados.
Contrariamente a esta visión de la realidad, la primera potencia mundial, la autodenominada defensora de la democracia occidental o formal, la defensora de la libertad, la hermana mayor y protectora de los países pequeños como supuestamente es Estados Unidos de Norteamérica, de forma irracional y unilateral decidió iniciar el bombardeo contra embarcaciones venezolanas, causando en pocas horas alrededor de 70 muertes de humildes pescadores. Para lo cual con el pretexto de “combatir al narcotráfico” situó entre Latinoamérica y el Caribe su más grande portaaviones, empleando técnicas de guerra por determinación de Donald Trump, quien, transgrediendo normas internas de su país, pues no solicito el aval del Congreso conforme una Ley de 1973, aseverando que “como no hay peligro para la vida de los norteamericanos porque se utiliza drones” no requiere de esa autorización para agredir a Venezuela. Es más, con la complicidad del gobierno de Trinidad y Tobago, claramente busca enfrentar bélicamente a esos estados porque habría un problema territorial.
Si fuera evidente la lucha contra el narcotráfico, esa no sería la forma de proceder, porque la existencia del delito tiene que demostrada y en este caso ni siquiera consta que se hubiese investigado y menos comprobado el hecho delictual. Se debe proceder a juzgar a los responsables del hecho delictual (autores, cómplices, etc.), se tienen que cumplir con las normas del debido proceso, pero “que maravilla” al presente a simple aseveración pública del mandamás yanqui, se impone sanción de muerte, para cuyo fin utilizan armamento de última generación. Es más, no se respeta el Derecho internacional ni la soberanía de los estados y mucho menos las 300 millas establecidas en el derecho marítimo.
Lo cierto es que, esta criminal acción del imperialismo norteamericano, tiene otra razón que es apropiarse de la riqueza petrolífera de Venezuela y como este país se encuentra dirigido por Maduro que no acepta la imposición del imperio del norte, buscan derrocarlo, y en su lugar imponer un gobierno de facto. A cambio de ese favor entregaría la soberanía y los recursos de Venezuela, razón para que el imperio pretende consolidar la conducta de rapiña y se quiere romper con la tradición latinoamericana de través del diálogo directo y organismos regionales consolidar la paz en nuestro continente.
Con la brutal acción el imperialismo norteamericano pretende, no solamente agredir a Venezuela, sino dejar un precedente para el resto de países de américa latina, empezando con Colombia y contra quienes osen actuar liberados del modelo norteamericano. Para cuyo fin no les interesa generar guerra y romper la relación entre países, interrumpir los procesos de integración, y generar conflictos internacionales entre latinoamericanos, enterrando lo que construimos sacrificadamente al establecer que AMERICA LATINA EN EL MUNDO ES UNA ZONA DE PAZ, para lo cual unitariamente debemos seguir esforzándonos.