La promulgación del D.S. N° 5503 por parte del gobierno de Rodrigo Paz Pereira, inmediatamente produjo la reacción de los sectores populares, porque se retiraba la subvención a los carburantes y ello generó en el momento una escalada en los precios de alimentos y servicios de transporte de manera permanente, ya que también se anunció que el alza en el precio de los pasajes era temporal porque después se negociaría regularizar esta situación.
En esta circunstancia, la COB a través de su Comité Ejecutivo hace conocer que si bien lo que atendía la sociedad en este primer momento era el levantamiento de las subvenciones, el D,S. N° 5503 aplicaba una serie de medidas no sólo antipopulares y antiobreras, sino que iban contra el propio país, pues de abría la posibilidad de enajenar los recursos naturales y la existencia del propio Estado. Al respecto nuestro partido sacó en el anterior número de Unidad un extenso documento de análisis del indicado decreto.
Descubiertas las intenciones del gobierno, la COB plantea se proceda a su abrogatoria, determinando una serie de medidas que comprendía marchas, bloqueos, huelga de hambre, etc., de ejecución paulatina y progresiva. Es importante hacer notar que, por las fiestas de fin de año, parecía que no se tendría la contundencia necesaria, por lo que el gobierno subestimó esta movilización.
La claridad, firmeza y contundencia del planteamiento de la COB, fue calando en la ciudadanía, pues los trabajadores de las minas, las fábricas, los trabajadores del campo y sus organizaciones se fueron sumando al pedido de abrogatoria y a las acciones acordadas, hasta que el gobierno vio cómo este movimiento cobraba mayor fuerza el movimiento encabezado por los trabajadores, por lo que inició una campaña de desprestigio y calumnia a los dirigentes sociales, sindicales y el propio comité de ejecutivo de los trabajadores. Pero esta campaña generó un efecto contrario, porque no se mostraban los “supuestos beneficios del decreto” sino se entró a la politiquería barata y de la que el pueblo está cansado.
Ante esta situación y después de 14 días de lucha, se suscribe el acuerdo del 11 de enero de 2026 que determina que el D.S. 5503 será abrogado en su totalidad, y que algunos de sus componentes económicos y sociales más críticos como la subvención de combustibles, política salarial, bonos sociales,del diferimiento de créditos en el sistema financiero nacional, serán replanteados en un nuevo documento legal consensuado entre Gobierno y trabajadores. Por su parte las organizaciones sociales aceptaron el levantamiento inmediato de los bloqueos y el resto de medidas, aunque permanece en estado de emergencia hasta que se consensue la nueva redacción.
Estas acciones tomadas por la COB, pueden tener algunos desfases e inseguridades, pueden generar observaciones, pero lo que resalta es que después de muchos años, la movilización fue dirigida por los trabajadores y sus direcciones. Por ello se da un sentido de clase a este movimiento que no sólo se preocupó por las reivindicaciones inmediatas, sino por la política en el sentido más amplio y responsable, porque a partir de ahora los trabajadores, campesinos, capas medias, no solo estarán en la lucha por sus reivindicaciones sectoriales, sino por defender a la patria, su integridad y soberanía. Ese es el mejor resultado que cualitativamente supera largos años de letargo.