El gobierno norteamericano celebró con entusiasmo la puesta en marcha del programa económico neoliberal del gobierno de Paz Pereira, siendo la mejor evidencia del hacia donde apunta el actual régimen entreguista. Fue el propio Secretario de Estado Marco Rubio, reconocido por sus posturas ultrareaccionarias en el Imperio que aplaudió contar con Bolivia no solo como un país sudamericano aliado, sino un cooperante. En la lista de sus incondicionales socios ya figuran Argentina, Perú, Ecuador, Paraguay y próximamente Chile con su presidente electo de filiación pinochetista.
Está demostrado que esta primera pieza del modelo de “capitalismo para todos” atropellando la Constitución Política, se encamina a facilitar la subasta de nuestros recursos estratégicos al servicio de los intereses de inversores extranjeros,garantizando a sus socios empresariales locales total impunidad por la fuga de capitales, causa principal de la crisis que ahora confrontamos.
El régimen de turno impulsa de modo contundente e ilegal la instrumentalización del Banco Central, reduciéndolo a ser una agencia del Ministerio de Economía, en la vía de la virtual supresión de inversión pública para dar luz verde a la hegemonía del capital transnacional. Para acelerar el desmantelamiento de las empresas públicas y su próxima privatización, prescriben una suerte de auditajes relámpago que con certeza abrirán las compuertas para su cierre o traspaso a la voracidad delos privados, como los hizo el gobierno de Jaime Paz Zamora y su ministro Samuel Doria Medida, hoy cerebro gris de esta nueva etapa neoliberal.
Como si no fuera lo más impactante, el Decreto 5503 dispone el incremento de precios de los carburantes, levantando las subvenciones con una política de shock que desmiente su discurso gradualista electorero. Por supuesto que, empezando por el transporte, esta subida va en perjuicio de las familias por los costos de los productos de primera necesidad. Con cínico desplante, el Ministro de la Presidencia declaró que no se iba a negociar el paquetazo, porque fueron elegidos para tomar semejantes decisiones. Al respecto, la opinión ciudadana pregunta con ironía y ¿quién eligió a Lupo, el candidato a vicepresidente en el binomio del siempre perdedor Doria Medina?
En el complicado enredo del 5503 sobresale la fijación de nuevos gravámenes direccionados junto a las ventajas sectoriales en favor de la oligarquía en función de gobierno. Solo así se entiende el gran perdonazo en beneficio de las fracciones burguesas evasoras tributarias. lo resaltante en esta línea antipopular consiste en la abierta manipulación de precios de los productos alimentarios que inciden en la subida de la canasta familiar. Por añadidura, el excluir de la lista de sustancias controladas al diésel, se da un guiño en favor de las mafias narcotraficantes que serán las primeras en sacar provecho de la medida.
En materia social, el paquetazo incluye una subida artificial de los bonos en vigencia como la Renta Dignidad y el Juancito Pinto, que en ningún caso soncompensatorios por la pérdida del poder adquisitivo inflacionario. Es en esa materia que se dicta como “premio consuelo” un imaginario reajuste al mínimo nacional, con congelamiento anual, y simultáneamente facilitando la relocalización laboral, como fue el núcleo antiobrero del DS 21060. Para peor, atentando a la representación sindical en franca vulneración de la Ley General del Trabajo, implantando negociaciones salariales sola y directamente con el sector empresarial.
Un balance inicial de esta medida, para el bloque nacional popular constituye un reto a superar, pues se han programado otras disposiciones en cuanto a minería, hidrocarburos, litio, tierras raras, etc. Los “cooperantes” proimperialistas se están jugando el todo por el todo en este nuevo terreno de la lucha de clases, que nuestro pueblo trabajador a la cabeza de la Central Obrera Boliviana, asumirá en defensa de sus derechos y de las conquistas históricas de las y los bolivianos.