“LA IDEOLOGÍA NO DA DE COMER” Y LA ESTRATEGIA YANQUI ANTICHINA

Al calificar de “preocupante expansión de la influencia” de China en el continente, el Emperador Donald Trump recordó cómo su operativo agresivo contra Venezuela obedeció a la necesidad de contener la presencia china y rusa en ese país bolivariano. De ahí que queda claro cómo la convocatoria a sus aliados latinoamericanos a una Cumbre de “cooperantes” en Miami el próximo 7 de marzo, se inscribe en la concepción de defensa a fin de hacer respetar “activa e intrépidamente de los intereses de EEUU en el hemisferio occidental”.

En consecuencia, los presidentes identificados deberán rendir tributo a la primacía yanqui, para contrarrestar lo que consideran es una creciente amenaza. Por ejemplo, en especial una “infraestructura crítica”, siendo la mayor del Pacífico, es el puerto peruano de Chancay, bajo advertencia de que “el dinero chino barato cuesta”, destacando la presunta falta de supervisión de autoridades locales.

De modo que los líderes asistentes a la cita de la Florida deberán bajar la cabeza ante las recomendaciones del imperio unipolar en decadencia, para oponerse con todo a cualquier asomo del oso panda en tierras indoamericanas. ¿Acudirá presuroso el actual Jefe de Estado boliviano, para ponerse en la fila de la obsecuencia a la supremacía gringa al mejor postor? Que humillante rol sería sacrificar nuestra soberanía en aras de servir a los propósitos de la geopolítica global imperialista.

Viene a la memoria la “desinteresada” oferta del embajador boliviano Gral. Antonio Seleme en ocasión de la invasión contra el presidente guatemalteco Jacobo Arbenz, en 1954, cuando solicitó al gobierno norteamericano que el altiplano podía ser una base idónea o megaaeropuerto para repeler la presencia comunista en Latinoamérica. Así nomás se expresa el servilismo en nuestra historia.

El Departamento de Guerra (antes Defensa) estadounidense proclamó en su nueva estrategia la prioridad del hemisferio occidental para proteger sus intereses y seguridad interna. Para ello identificó “áreas críticas” para su acceso militar y comercial, supuestamente contra “narcoterroristas, dondequiera que se encuentren”. El Pentágono señala que Rusia es una “amenaza persistente” pero controlable y considera a China es su rival principal, al cual pretende disuadir en el Indopacífico “mediante la fuerza, pero no la confrontación”.

A estas alturas, la frasecita de que “la ideología no da de comer” repetida por los “cooperantes” neoliberales, cayó por su base. Más bien está demostrado que la sintonía ideológica sin ambages con la hegemonía imperial no resulta gratis, que los condicionamientos y estrangulamientos saltan a la vista, y cómo no hay peor ciego que el que no quiere ver.

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