Como respuesta a las primeras declaraciones y acciones del gobierno ultraderechista de Paz- Lara, la renovada Central Obrera Boliviana ratificando el mandato del XVIII Congreso Ordinario realizado en Cobija, ejerciendo su independencia política, sindical, ideológica y revolucionaria, con la experiencia de 70 años de lucha, aprobó en su primer ampliado resoluciones fijando una línea política. económica y social para preservar la unidad del pueblo boliviano, del movimiento obrero, indígena campesino y de las capas medias, sale en defensa de los derechos laborales adquiridos como estabilidad e inamovilidad laboral, el fuero sindical, conquistas sociales y el retorno de todos los trabajadores a la Ley General del Trabajo.
Este accionar, no solo es intuitivo, sino que su experiencia de lucha les indica que había que cuidarse de la derecha en el poder, por ello se declaran en estado de emergencia permanente, para salvaguardar los derechos laborales del conjunto de las y los trabajadores del país y evitar cualquier reforma a la Constitución Política del Estado, porque saben que la derecha en el poder utilizará cualquier pretexto para enajenar los recursos naturales para favorecer los intereses transnacionales que atenten la soberanía nacional y abrir la Constitución sería un camino para retroceder en la historia y allanar el camino para que el imperialismo yanqui se termine de posesionar como ama y dueña de Bolivia.
De igual manera, la COB asevera que el gobierno debe asumir con responsabilidad las políticas estructurales de estado que garantice la estabilidad económica, política, laboral y social en beneficio del pueblo boliviano de manera que se rechaza la descentralización, privatización de la educación y la salud pretendida por el gobierno electo, por el contrario exige respeto irrestricto a la C.P.E.y demás leyes; además, exige se concrete el control social y la fiscalización de los aportes, administrados por la gestora pública.
La respuesta a esa propuesta de los trabajadores no se dio expresamente por parte del gobierno y, por el contrario, mostrando su carácter servil a la burguesía, el gobierno fue adoptando medidas como decretar el no pago de impuestos por los ricos, levantar subvenciones, encarecer los productos de la canasta familiar, utilizar a las instituciones del Estado para iniciar la vigencia del “terrorismo de estado” que en La Paz, significa represión sobre los personas con discapacidad, que fueron dispersadas entre golpes policiales y uso de agentes químicos, de igual manera a estas alturas (en un mes y medio de gobernanza) la violencia estatal cobró la vida de dos ciudadanos en Cochabamba, es más, se produjo entre otras detenciones, el apresamiento de una ex diputada nacional y del ex presidente del Estado Lic. Arce, sin cumplir las normas procedimentales y del debido proceso, todo para hacer cumplir lo que Paz Pereira señalo el 7 de agosto ante las fuerza Armadas “… que no iba a permitir ninguna manifestación ni bloqueo …y que esto deben garantizar las FF.AA.,,.”, esta aseveración significa que las fuerzas llamadas del orden utilizar armas de fuego y matar sin ninguna responsabilidad, como aconteció con todos los responsables de las masacres del golpe de Estado encabezado por Añez, quienes se beneficiaron de determinaciones arbitrarias e ilegales del actual Poder al cual se somete el Órgano judicial.
Por otro lado, se anunció por parte de la COB organizar una gran movilización nacional del pueblo boliviano, en defensa de los recursos naturales, rebaja de los precios de los alimentos de las canasta familiar, derechos laborales, justicia social y respeto a la soberanía nacional, sin embargo es necesario planificar y coordinar las acciones de todos los sectores laborales, populares, campesinos, indígenas, de capas medias y organizaciones políticas populares y de izquierda, para fortalecernos mutuamente y hacer frente a la política ultraderechista y neofascista del gobierno de Paz-Lara que son los maniquíes de la burguesía y el imperialismo y en esa condición nuevamente toman a los trabajadores y el pueblo como las víctimas de la derecha en el poder.