“SUBASTA AL REVÉS”: LOS RECURSOS NATURALES

El gobierno estadounidense y sus aliados, han empezado con acciones para el control, posesión y acaparamiento de los recursos naturales renovables y no renovables de los bolivianos, en complicidad con la oligarquía local y su paladín Rodrigo Paz que oficiará de subastador, de “subastador al revés”. Con dicho propósito, pretenden modificar la Constitución Política vigente y las normas derivadas. Nuestra esperanza entra en subasta y se debe evitar la modificación del texto constitucional porque es uno de los medios de los patriotas bolivianos para vivir bien y con autodeterminación soberana.
El hoy presidente de nuestro país, en su campaña pregonaba que, para solucionar el abastecimiento de combustibles y el alza de precios de la canasta familiar, no era necesario acudir a créditos económicos provenientes de los centros mundiales exportadores de capital. Pero ni bien conoce los resultados de las elecciones, viaja a Estados Unidos y regresa dando a conocer sin descaro alguno que ha conseguido los dólares suficientes para solucionar dicha cuestión, pero además anunciando el regreso de la DEA a nuestro país.
Si lo último fue una condición del “préstamo conseguido”, viola lo establecido en nuestra Constitución acerca de que las relaciones de nuestro Estado en materia económica con otros Estados y organismos financieros internacionales se debe efectuar sin condicionamiento alguno, velando los intereses nacionales y el mayor beneficio posibles para la población nacional. Sería peor el caso, si él mismo, fue el que propuso este aditamento que abre las puertas al sistema de poder internacional a la ocupación y control por fuerzas externas de nuestra patria.
Bolivia puede abrirse aún más al mundo como señalara el Presidente en su discurso de posesión, no debe olvidarse que el signo de la época del mundo actual está marcado por la multiporalidad, lo que a su vez conlleva un proceso en que las grandes potencias, el gran capital financiero y los grandes monopolios encaran una disputa por la hegemonía mundial.
El Presidente Rodrigo, muestra que en las relaciones internacionales ha optado por una posición unilateral, únicamente por Estados Unidos y sus aliados. De ahí que, en la operación financiera recientemente gestionada pasó por alto la posibilidad de evaluar quien oferta lo más conveniente para nuestro país.
“Si para muestra basta un botón” como dice la sabiduría popular, con esta su primera gestión se colocó de bruces para obtener dicho crédito internacional. Cuando nuestra Constitución Política dispone que toda relación con otro Estado o entidades financieras se la efectúa sin condicionamiento alguno, con independencia, soberanía política, que hacen posible la obtención de lo más favorable y responda a la necesidad de fortalecimiento de la soberanía Estatal condicionante esencial frente a toda pretensión de supeditación política.
La referida conducta presidencial, obedece a la cuestión esencial de su programa de gobierno. En el caracteriza a la situación actual como “crisis multidimensional”, donde el medio para remontar dicha crisis que considera condición de nuestro desarrollo, es la presencia del capital financiero en el país. Los recursos naturales son el objeto de la insaciable gula de dicho capital. De donde, la esencia de fondo de dicho programa, consiste en la desnacionalización de nuestros recursos naturales, sobre cuya base surja un nuevo Estado que preserve “la base material indispensable a la reproducción de relaciones capitalistas dependientes”.
Se hace referencia a que este programa consigna como estrategia 1 en el tema de hidrocarburos y energías renovables a; “Incentivos legales y fiscales para atraer inversión en exploración y explotación” y,que se aplique para los otros recursos naturales. Bien sabe el Presidente, que la aspiración de los dueños del capital excedente es que se genere la mayor ganancia posible, antes que promover el desarrollo y elevar el nivel de vida de los pueblos que viven en el área de subordinación; que solo medraría sus ganancias, y si fuere así, dejaría de ser capitalismo.
De ahí la razón para que nuestra Constitución declare que los recursos naturales son de carácter estratégico y de interés publico para el desarrollo del país; que a diferencia del capitalismo en el cual el ser humano es lo que menos importa; para nuestra constitución “El Estado tiene como máximo valor al ser humano”.
Según el Presidente, la desnacionalización de nuestros recursos naturales es la condición para el desarrollo, su adjudicación al capital monopólico bajo el nombre de inversión no será al mejor postor. Ya que, de acuerdo a la estrategia señalada, resulta claro la estrategia equívoca y demencial de ofrecer las mayores ventajas a la inversión privada extranjera destinada a la explotación de nuestros recursos naturales. “Esta es una suerte de subasta al revés -pues no se enajena la riqueza natural al mejor postor, sino que se puja entre los propietarios por ofrecerla a los precios más bajos-“. De ahí se comprende, que lo que tranca la efectivización de esta demencial política, es lo que el Presidente Rodrigo lo denomina como “Estado tranca”.