Rodrigo Paz Pereira Presidente de Bolivia de inicio señalo que “Se necesita dejar atrás las divisiones políticas que fragmentaron a la sociedad durante las últimas dos décadas” “La ideología nos ha separado como país. Lo que hoy necesitamos es reencontrarnos desde la democracia, escucharnos y trabajar juntos. Solo así podremos reconstruir la confianza y devolver esperanza a nuestro pueblo”, esa afirmación genero algo de esperanza en la población, pero la realidad muestra que se actúa en sentido contrario.
El “Presi” mal interpreta la historia, las divisiones políticas que fragmentaron la sociedad, no son sólo de hace veinte años, la vida de la humanidad muestra que la historia refleja una eterna lucha de clases ente ricos y pobres, los primeros dueños del capital, cuya inversión para lograr réditos, utiliza la mano de obra y los conocimientos de los trabajadores a quienes sobre explota y mal paga, situación que no se supera con el capitalismo.
El “Presi” asevera “La ideología nos ha separado como país. Lo que hoy necesitamos es reencontrarnos desde la democracia, escucharnos y trabajar juntos…” ya desde los clásicos de la filosofía se decía “pienso y luego existo” v.g. el pensamiento es ideología, es liberación, es adquirir conciencia de lo que representa la democracia, es saber escuchar a todos y no sólo a quienes tienen el poder del dinero; y, trabajar juntos, no es simplemente compartir un espacio, sino es la posibilidad de participar en los procesos de producción, cada uno con sus capacidades y posibilidades y no con imposiciones ni chantajes en los que se utiliza el poder para imponer remuneraciones de hambre y privar de derechos y garantías a los trabajadores.
El “Presi” agregó “Solo así podremos reconstruir la confianza y devolver esperanza a nuestro pueblo” ojalá así fuese, pero la confianza no se reconstruye, se gana con actos de mutuo y pleno respeto, con acciones inclusivas y con conducta ejemplar, pero eso no acontece con el gobierno, pues con el argumento de que tenemos un “Estado tranca y cloaca” declara “Emergencia Económica, Financiera, Energética y Social”, adoptando medidas para favorecer a la burguesía, condonando deudas de los empresarios al Estado Boliviano, liberando de pago de impuestos, en cambio impone un Salario Mínimo Nacional de 3.300 Bs., que no compensa el alza del costo de vida, ya que los combustibles al dejar de ser subvencionados aumentaron hasta en un 300% cuyo efecto multiplicador agrava la incapacidad adquisitiva del ciudadano común, crece la pobreza y el hambre en el pueblo.
El “Presi” pretende con su discurso “devolver esperanza a nuestro pueblo”, los hechos lo desmienten porque estos meses de gobierno son suficientes para establecer el crecimiento de la incapacidad y corrupción, no otra cosa significa la existencia de redes de corrupción que operan desde el Gobierno, Ministerio de Finanzas y Aduana Nacional (caso maletas y blanqueo de dinero), accidente aéreo que pone al descubierto el manejo arbitrario de dinero, pues ni las autoridades de Gobierno, de la Administración de Aeropuertos, de Transporte Aéreo Militar aclaran el accidente y menos la procedencia y destino del dinero, eso sí, aumenta su responsabilidad, porque sin seguir ningún protocolo, para ocultar la prueba del delito el Gerente del B.C.B. manda a incinerar los billetes y como dramática medida distractora y abusiva empieza una campaña de desprestigio y procesos contra la población alteña.
Como creer en el “Presi”, si con sus acciones busca destruir al Estado ya que está tomando medidas contra las empresas públicas, mismas que pretende regalar a la empresa privada; como creer en Paz Pereira si con el pretexto de reducir el aparato del Estado, va sumando facultades y destruye la estructura estatal porque las facultades vicepresidenciales pasan al “Presi” que acapara poder sin ningún escrúpulo, es más, ahora se entiende porque con un decreto supremo pretendió desconocer las normas constituciones y atribuciones de la Asamblea Legislativa que, ahora perdió autoridad y está en camino de convertirse en un apéndice del ejecutivo. De esa manera, se hace ostensible que el desgobierno de Paz Pereira va camino a la dictadura, contra lo cual los bolivianos debemos tomar las acciones urgentes y necesarias.