FARISEISMO EDUCATIVO EN PLENA ACCIÓN
Desde la Ministra de Educación, los Viceministros y otras autoridades –muchas de ellas “pititas”- el gobierno neoliberal en el ámbito educativo no ha generado nada, al margen de la intrascendente, inconsistente y contradictoria RM 001/2026 (Normas generales para la gestión escolar 2026). Actúa de manera errática, en lugar de orientar –como corresponde al órgano rector del Estado- generando confusión, improvisación y mayor burocracia en la gestión curricular y administrativa, sobrecargando mayor trabajo para maestras y maestros, sin demostrar mínima intención de reponer el devaluado salario de los principales actores del proceso educativo.
Como excusa de su inoperancia, sólo se aboca a criticar la gestión anterior (con luces y sombras) y señala a la Ley 070 “Avelino Siñani – Elizardo Pérez” como la causa principal de la crisis educativa, sin considerar que es un cuerpo jurídico abstracto, en consecuencia, incapaz de obrar por sí sola. Esto no significa que existieron falencias en el Sistema Educativo Plurinacional, sin que la actual ley de educación sea la causa principal.
Con el propósito de justificar su existencia como operadores del SEP, han convocado –como en otros ámbitos del gobierno central- a organizaciones y “expertos” para montar el show y supuestamente generar lineamientos para una nueva ley educativa. Esa es la característica de los gobiernos neoliberales, antipopulares, entreguistas y serviles al imperialismo yanqui como el actual régimen.
Por otra parte, la representación de la Iglesia Católica en materia educativa formula planteamientos que se enmarcan en una apurada propuesta, una estructura muy básica y toma planteamientos de documentos de la UNESCO y el Pacto Educativo Global (PEG), con la premisa de que el sistema educativo en Bolivia, atraviesa una profunda crisis. Reconoce de hecho que las entidades eclesiales también son culpables de esa situación, dado que la ella posee instituciones educativas de convenio y privadas, desde el nivel inicial hasta el nivel superior de formación profesional en todo el país.
En torno a la propuesta presentada en base a otras referenciales es evidente que la UNESCO –al igual que la ONU y su Consejo de Seguridad- han dejado de representar las necesidades y aspiraciones de los pueblos oprimidos, marginados y explotados de las diferentes regiones del mundo.
En el caso del Pacto Educativo Global, es parte de la doctrina de la Iglesia Católica y su el vicario de turno, el Papa Francisco lo lanzó el año 2019, en un contexto de “mea culpa” de la institución eclesiástica, por las desviaciones o aberraciones de sus actores que, afectaron a millones de personas en el curso de su historia. El PEG construido verticalmente, de arriba hacia abajo, al que se alinea la Iglesia Católica boliviana, dista mucho de ser verdaderamente democrático y participativo.
Se reconoce la debilidad e incumplimiento de varios compromisos como los siguientes:
- El ser humano no fue, ni es el centro de la acción de autoridades de instituciones educativas, y pero se reivindica el “individualismo”, siendofundamento central del capitalismo inhumano.
- La necesaria participación de niñas/os, adolescentes y jóvenes en los procesos educativos como protagonistas, aspecto eludido sistemáticamente por la entidad eclesiástica. En Bolivia se avanzó con el componente de la “autoevaluación” cualitativa y cuantitativa objetivas, pero ahora este avance está siendo dejado de lado.
- Responsabilizar a la familia como primer núcleo educador implica la intencionalidad de que el Estado eluda su responsabilidad en el sostenimiento de la educación, vulnerando el Artículo 77 de nuestra CPE.
- Abrirse a los demás, de ahí que hablan de la “ciudadanía global”, atentando contra la soberanía económica y política construida hasta el momento en de Bolivia.
A través de la economía y la política, se reconoce que la educación es –para ellos- una mercancía y botín político.
- Hablar de cuidar la “casa común”, es un mensaje aparentemente atractivo que camufla la implicancia y benevolencia de la Iglesia Católica con grandes consorcios económicos capitalistas en la contaminación y degradación del medio ambiente. El control absoluto sobre los recursos naturales se ha convertido en el “pan nuestro de cada día” que genera, explotación laboral, corrupción, narcotráfico, deforestación, trata de personas, violación de niñas/os, guerras de agresión imperialista, etc.
La propuesta de la Iglesia Católica en materia educativa, coincide con la enarbolada por la derecha boliviana, el gobierno central y algunos voceros sindicales de la misma línea, que falsamente pregonan la necesidad de elaborar y promulgar una nueva ley educativa, que tendría como ejes principales, la: “descentralización de la educación”. La evaluación como instrumento de control y sometimiento a maestros y estudiantes, así como la mercantilización del acceso a la educación, pretenden convertir a la educación en mecanismo de dominación, explotación y reproducción del sistema capitalista dependiente.
Corresponde organizar el Bloque Popular, generar la propuesta para hacer del sistema educativo un instrumento de liberación y, en ese marco, revisar las estrategias educativas utilizadas, para devolverle al pueblo boliviano uno de sus principales derechos, bajo la consigna de “POR LA RECUPERACIÓN DEL DERECHO A LA EDUCACIÓN”, que funcionó efectiva y objetivamente, a pesar de que algunos actores pretendieron ignorar y hasta sabotear.
